Tras confirmarse la solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, la senadora Paloma Sánchez Ramos afirmó que esta salida es necesaria para que el estado aspire a recuperar la paz y la economía. La legisladora señaló que la entidad atraviesa una crisis marcada por lo que calificó como una «narcoguerra» de 600 días, la cual ha dejado un saldo de más de 2 mil homicidios y 3 mil desaparecidos.
Por su parte, la dirigencia estatal del PRI emitió un posicionamiento donde sostiene que la separación del cargo es apenas un primer paso y que la licencia no sustituye la rendición de cuentas. El partido subrayó que la ciudadanía merece conocer la verdad sobre los hechos y las acusaciones de posibles vínculos con el crimen organizado que pesan sobre la administración saliente.
El comunicado del PRI también menciona la solicitud de licencia del presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, insistiendo en que las instituciones mexicanas deben actuar con autonomía y firmeza para esclarecer las responsabilidades existentes sin brindar protección política a nadie.