El Gobierno de Sinaloa fortalecerá su estrategia de seguridad con la llegada de 500 nuevos elementos de fuerzas federales, 76 patrullas adicionales y más de 600 cámaras de videovigilancia con tecnología analítica, que permitirán reconocimiento facial y de placas vehiculares.
El gobernador Rubén Rocha Moya explicó que esta inversión busca frenar delitos de alto impacto como los homicidios dolosos, que siguen sin resolverse del todo en la entidad.
“Todavía no podemos decir que hemos resuelto el problema de seguridad, pero estamos intensificando la presencia en los polígonos más críticos”, dijo.
La adquisición del nuevo sistema de videovigilancia ya se encuentra en licitación pública y cubrirá zonas clave de Culiacán, Mazatlán y Los Mochis. Además, la federación enviará 100 vehículos que serán habilitados como patrullas para reforzar la operatividad de la Policía Estatal.
También se implementan operativos especiales en plazas comerciales, rutas hacia los valles agrícolas y zonas de cosecha, donde empresarios han denunciado afectaciones por la inseguridad.