Las lluvias registradas en días recientes en la capital sinaloense han expuesto diversas problemáticas urbanas que afectan la vida diaria de estudiantes, trabajadores del comercio informal y repartidores, quienes coinciden en que la falta de infraestructura adecuada complica el tránsito, el trabajo y la seguridad durante la temporada de precipitaciones.
Ana Zazueta, estudiante universitaria residente de la colonia 5 de Febrero, señaló que, si bien no ha tenido complicaciones para tomar el transporte público en su trayecto diario, persisten deficiencias importantes en su colonia. “Solo pavimentaron por donde pasa la ruta del camión. Las demás calles están sin pavimento, y el canal que atraviesa la zona está sucio y descuidado”, comentó. Añadió que la acumulación de basura en zonas de desagüe agrava los problemas durante las lluvias, afectando principalmente a quienes viven lejos de las rutas principales.
Por su parte, Éder Acosta, repartidor de productos, relató las dificultades que enfrentan quienes trabajan en la vía pública cuando se presentan inundaciones. “Cuando está muy feo el clima, nos detenemos. Avisamos a los clientes y esperamos a que baje el nivel del agua para poder entregar”, explicó. Mencionó que a pesar de buscar rutas alternas, el riesgo persiste, sobre todo al circular por zonas propensas a desbordamientos o con arroyos mal canalizados.
En el centro de la ciudad, Ángela Loaiza, trabajadora de un comercio semifijo de ropa, relató cómo las lluvias han afectado directamente sus ventas y productos. “Ya van dos veces que se nos mete el agua al local. Tuvimos que comprar lonas y mover la ropa para protegerla”, compartió. La falta de techado adecuado y el escurrimiento sin control complican la operación diaria de negocios ubicados en estructuras temporales.
Los tres testimonios coinciden en que tanto la ciudadanía como las autoridades deben asumir responsabilidad en el mantenimiento de las zonas públicas y la prevención de riesgos durante la temporada de lluvias. La falta de pavimentación, el deterioro de canales y alcantarillas, así como la carencia de medidas adecuadas en comercios semifijos, continúan afectando a sectores vulnerables de la población.