La comunidad de jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa vive un ambiente de molestia e incertidumbre ante los constantes retrasos en el pago de quincenas y prestaciones. Esta situación fue expuesta por la presidenta de la Asociación de Jubilados de la UAS, Florina García Borges, quien señaló que los afectados se encuentran nerviosos y preocupados por la falta de cumplimiento en los compromisos laborales que, afirmó, deberían respetarse de manera puntual.
Durante su posicionamiento, la dirigente reclamó que no se han cubierto en tiempo los pagos de quincenas, primas vacacionales y aguinaldos, lo que ha generado inconformidad entre miles de jubilados que dependen de esos ingresos para su vida diaria. Indicó que existen personas de edad avanzada que requieren estos recursos para atender necesidades básicas, por lo que consideró una injusticia que, después de años de servicio a la institución, se les apliquen descuentos y se les pague fuera de tiempo.
García Borges aseguró que la universidad recibe más de 8 mil millones de pesos anuales, además de aportaciones del Gobierno del Estado, por lo que, desde su perspectiva, el presupuesto debería ser suficiente para cubrir las obligaciones con los trabajadores. Sin embargo, afirmó que los recursos no rinden debido a una mala administración interna y al pago de personal de confianza que ocupa puestos con salarios elevados dentro de la institución, lo que impacta directamente en las finanzas universitarias.
Finalmente, la representante de los jubilados exigió que se garanticen pagos puntuales y que se frenen los descuentos que, según dijo, pueden llegar a ser muy altos y afectan gravemente a las familias. Reiteró el llamado a las autoridades universitarias para que exista una mejor administración de los recursos y se respeten los derechos laborales de quienes dedicaron años de trabajo a la Universidad Autónoma de Sinaloa.