Habitantes de la comunidad de Juntas de San Ignacio denunciaron que, tras las protestas realizadas ayer en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las cuadrillas de la paraestatal dejaron los trabajos inconclusos. Aunque se restableció el servicio en algunos sectores de la sindicatura de Tepuche, esta localidad ya suma cinco meses sin energía eléctrica.
«Subieron y arreglaron una línea, pero la de nosotros no. Dicen que está cortada en Las Mesas de Guayabito y de ahí se regresaron. No es justo que ya tengamos 5 meses sin luz y el recibo siempre me sigue llegando; ocupamos la luz para cargar los teléfonos y que las niñas puedan entrar a la escuela porque ya tienen un mes que no se conectan», denunció una vecina afectada.
La situación es crítica para las familias que dependen de pozos con bombas eléctricas para el acarreo de agua y para los estudiantes que, debido a la crisis de inseguridad en la zona, dependen de la modalidad virtual para no perder el ciclo escolar. Los habitantes señalaron que las brigadas de CFE llegaron hasta el sector de Potrero de los Ibarra, pero se retiraron antes de llegar a los puntos más alejados del norte de Culiacán.
Ante lo que consideran una atención selectiva, los vecinos de Juntas de San Ignacio y comunidades aledañas como Bagresitos y Los Algodones —donde el servicio sigue siendo inestable o nulo— advirtieron que volverán a manifestarse en las instalaciones de la CFE en la capital sinaloense si no se completa la reparación de la línea en Las Mesas de Guayabito.
La queja principal sigue siendo la falta de congruencia de la paraestatal: mientras las brigadas argumentan dificultades de acceso, los recibos de consumo siguen llegando con cobros normales e incluso más altos, a pesar de que el servicio ha estado ausente por casi medio año.