La Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa advirtió sobre el posible agravamiento de la crisis financiera en el campo mexicano tras el acuerdo federal relacionado con la liquidación de adeudos de la extinta Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, al considerar que evidencia problemas estructurales en el financiamiento rural y deja en incertidumbre a pequeños y medianos productores.
El secretario general de la organización, Agustín Espinoza Laguna, señaló que la desaparición de la Financiera Nacional eliminó uno de los principales mecanismos de crédito accesible para productores agrícolas, ganaderos y pesqueros. Indicó que actualmente el sector enfrenta altas tasas de interés, dificultades para acceder a créditos y mayores restricciones financieras.
Espinoza Laguna advirtió que esta situación podría aumentar la dependencia hacia esquemas privados de financiamiento, provocar descapitalización en el sector y afectar la viabilidad productiva de las unidades rurales. Además, afirmó que el debate debe enfocarse en definir cómo se financiará el futuro del campo mexicano y la producción alimentaria del país.
Como propuestas, la COUC planteó reconstruir una banca nacional de desarrollo agropecuario, establecer tasas preferenciales para productores, fortalecer fondos de aseguramiento, impulsar esquemas de comercialización justa y reactivar infraestructura hidroagrícola para fortalecer la soberanía alimentaria y la economía rural.