El asesinato de Nayeli, elemento de la Policía Municipal de Culiacán y presunta líder de la Red Púrpura, ocurrido la noche del pasado miércoles 10 de diciembre en Navolato, pone en relieve las preocupaciones que la propia agente había manifestado meses atrás sobre las condiciones de riesgo e irregularidades dentro de este escuadrón.
La Red Púrpura es una iniciativa de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM) y el Ayuntamiento de Culiacán, conformada por policías con vocación de servicio enfocados en reforzar la seguridad de mujeres y familias en espacios públicos clave, como el Parque Las Riveras y el Jardín Botánico.
Meses antes de su fallecimiento, Nayeli había expresado su preocupación por la seguridad de los elementos de este grupo. La agente señaló la falta de armamento como el principal factor de riesgo en el desempeño de sus funciones.
En sus declaraciones, la oficial de 42 años detalló que el personal estaba siendo enviado a atender incidentes sin el equipo de defensa necesario, incluso en situaciones de alto riesgo, lo que los dejaba en desventaja.
«Lo que pasa que la Red Púrpura no está armada, son elementos que no están armados. Ajá. Por lo tanto ellos los están mandando a atender reportes sin armas y se están exponiendo en todo momento. De hecho anoche fueron y atendieron un reporte de un secuestro y solamente uno de ellos anda armado de toda la móvil y pues están totalmente en riesgo, están en desventaja.»
Nayeli también destacó la exposición constante a la que se enfrentaban al patrullar zonas como el Parque Las Riberas:
«Pues sabemos que la rivera está llenito de punteros, entonces pues es un riesgo latente hacia ellos y así está pasando.»
El homicidio de la agente Nayeli, ocurre en un contexto de vulnerabilidad operativa que ella misma había denunciado públicamente. La SSPyTM confirmó el deceso y mantiene la colaboración con la Fiscalía General del Estado (FGE) para esclarecer el crimen.