El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), Roberto Bazúa, informó que los productores enfrentan un panorama complejo derivado de la falta de agua y de la entrada en vigor del arancel del 17.09% al tomate exportado hacia Estados Unidos.
Explicó que este nuevo esquema de cuotas ya está impactando a quienes envían el producto al extranjero, pues requiere de respaldo económico para cubrir directamente la fianza ante el Departamento de Comercio estadounidense. Aunque en algunos casos los comercializadores apoyan con financiamiento, los costos terminan descontándose al productor, lo que limita la capacidad de muchos para continuar en la actividad.
Ante esta situación, señaló que algunos agricultores están considerando sustituir parte de la superficie de tomate por otros cultivos como pepino o berenjena, mientras se mantiene la incertidumbre sobre nuevas medidas arancelarias que podrían entrar en vigor tras un periodo de gracia de 90 días.
Sobre la reunión sostenida con el Secretario de Agricultura estatal, Ismael Bello, Bazúa destacó la disposición del gobierno para establecer un plan de cultivos desde septiembre, de acuerdo con la disponibilidad de agua en las presas. Explicó que la intención es adelantarse en la programación del ciclo agrícola 2025-2026 y dar seguimiento puntual a los pagos pendientes de apoyos a la comercialización.
El dirigente de la AARC reiteró que uno de los principales compromisos es mejorar la productividad mediante una mejor comercialización de los productos, el ahorro de agua con sistemas de riego tecnificado y el uso de fertilizantes alternativos que permitan reducir costos. Aunque reconoció que el precio de granos como el maíz no ofrece expectativas positivas, insistió en que Sinaloa mantiene su posición como uno de los principales líderes en producción de hortalizas y granos a nivel nacional.