La diputada presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), María Teresa Guerra Ochoa, rechazó la posibilidad de que únicamente hospitales militares atiendan a personas heridas por arma de fuego en Sinaloa.
La legisladora advirtió que negar atención médica a un paciente, independientemente de su condición, sería incurrir en un delito y en un acto de discriminación. Subrayó que si bien es entendible el temor del personal de salud, la solución debe enfocarse en fortalecer la seguridad hospitalaria y revisar protocolos.
“Nunca hay que negar el apoyo a un herido, un baleado, independientemente de su calidad. Eso se tiene que dar, cualquier médico lo sabe. Cuando abraza la carrera, sabe que es una profesión noble, pero también de riesgo”, expresó.
Guerra Ochoa consideró viable analizar alternativas como segmentar la atención de pacientes, tal y como ocurrió con el COVID-19, habilitando el antiguo Hospital General de Culiacán para casos de alto riesgo. También abrió la puerta a que el Congreso local discuta propuestas del personal de salud para garantizar mejores condiciones de seguridad.