Los Tomateros de Culiacán iniciaron la temporada en casa con una victoria llena de emoción al remontar una desventaja de cuatro carreras y vencer 6–5 a los Algodoneros de Guasave, en un juego que encendió el ánimo de la afición guinda y cerró con broche de oro una jornada inolvidable.
El encuentro, celebrado tras una espectacular ceremonia inaugural, tuvo tintes heroicos cuando en la séptima entrada los guindas armaron un racimo de cuatro carreras para darle la vuelta al marcador. Luis Juárez fue la figura del momento al conectar el imparable que dio la ventaja definitiva, mientras que Orlando Martínez empató el juego con un doble oportuno.
El abridor Manny Barreda lanzó cinco entradas y dos tercios, permitiendo cinco hits y tres carreras, mientras que José Carlos Medina se llevó el triunfo con una entrada en blanco. Anthony Gose se apuntó su primer salvamento de la temporada.
Más allá del resultado deportivo, la noche tuvo un sabor especial para los culiacanenses. Tras un año marcado por la inseguridad y hechos delictivos en la ciudad, el estadio se convirtió en un refugio de alegría y pertenencia. Por una noche, los sinaloenses volvieron a sentirse parte del equipo guinda, celebrando juntos la pasión que une a todo Culiacán: el beisbol.