La Universidad Autónoma de Sinaloa avanza en un proceso de regularización laboral dirigido a trabajadores de confianza con más de diez años de antigüedad, mediante la asignación de bases institucionales. Este procedimiento, confirmado por la Dirección General de Recursos Humanos, busca otorgar certeza y formalidad a quienes han realizado funciones académicas o administrativas durante largos periodos sin contar con una plaza estable.
De acuerdo con la información institucional, este proceso se basa en revisiones individuales realizadas durante varios meses en distintas unidades académicas. Las valoraciones incluyeron entrevistas y verificaciones de las actividades que cada trabajador desempeña, con el propósito de asignar una plaza acorde a su labor real. La Universidad asegura que estas bases no sustituyen ni afectan derechos sindicales, ya que pertenecen a un esquema distinto al de las plazas sindicalizadas.
La Dirección de Recursos Humanos precisó que las nuevas bases no se destinan a personal de altos mandos ni a funcionarios, sino a trabajadores operativos con funciones sostenidas en el tiempo. También informó que cada empleado recibe la opción de aceptar o rechazar la plaza asignada, con el fin de que el proceso sea voluntario y transparente. Según la institución, el procedimiento se apega a la normatividad laboral vigente y utiliza el tabulador institucional como referencia para determinar perfiles y sueldos.
El avance en la entrega de titularidades forma parte de una reingeniería administrativa que la Universidad asegura estar implementando en todas las unidades académicas. Entre los puntos que han generado atención pública se encuentra la necesidad de asegurar que estos procesos se desarrollen con criterios claros, verificables y equitativos, especialmente en un contexto donde la estabilidad laboral es una demanda creciente dentro de la comunidad universitaria.