Temen pérdida de producción y dependencia de importaciones de maíz

El productor agrícola Enrique Riveros alertó sobre la incertidumbre que enfrenta el sector maicero en Sinaloa debido a la falta de políticas claras de comercialización, los bajos precios proyectados y el aumento en los costos de producción.

Riveros explicó que la rentabilidad del maíz se encuentra comprometida, ya que los precios a futuro se ubican por debajo de los cinco mil pesos por tonelada y, aun con coberturas, difícilmente alcanzarían los nueve mil quinientos pesos. Señaló que, para mantener competitividad, es necesario superar las 12 toneladas por hectárea, cuando el promedio estatal ronda las 10 toneladas.

Ante este panorama, advirtió que muchos agricultores podrían reducir la superficie sembrada de maíz y buscar cultivos alternativos, aunque reconoció que la capacidad de sustitución es limitada. Actualmente, la siembra de maíz en Sinaloa alcanza cerca de un millón de hectáreas, y una reducción significativa podría tener repercusiones en el abasto nacional.

El productor subrayó la necesidad de definir con anticipación, preferentemente antes de noviembre y de iniciar la siembra, las estrategias de comercialización y los apoyos disponibles. Advirtió que la falta de previsión podría derivar en la pérdida de capacidad productiva local, obligando a depender de importaciones que, en un escenario de escasez internacional, pondrían en riesgo la seguridad alimentaria.