Malinali Gálvez Ruiz, hermana de la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez, fue sentenciada este jueves a 89 años de prisión. Un juez federal la declaró culpable por su participación en la banda de secuestradores «Los Tolmex», con delitos que incluyen delincuencia organizada en su modalidad de secuestro, secuestro agravado y posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército.
La investigación inició en 2012, cuando Gálvez Ruiz fue detenida en el Estado de México tras ser señalada como parte del grupo criminal que operaba en la Ciudad de México y el Estado de México. Según la Fiscalía General de la República (FGR), Malinali Gálvez facilitó el secuestro de Marcela Patricia Flores Domínguez y su chofer, Rodolfo Morales Hernández. Para atraerlos, citó a las víctimas bajo el pretexto de una reunión con su hermana Xóchitl Gálvez, quien en ese momento era diputada del Partido Acción Nacional (PAN). Una vez retenidos, fueron llevados a una casa en Toluca, donde permanecieron en cautiverio mientras los secuestradores exigían un rescate.
Durante el proceso judicial, la defensa de Gálvez Ruiz alegó que no existían pruebas concluyentes sobre su participación y que su detención fue irregular. Sin embargo, el juez rechazó estos argumentos, basando su fallo en pruebas periciales, testimonios y grabaciones que la vinculan con la banda delictiva.
A lo largo de los 13 años que estuvo en prisión preventiva, Malinali Gálvez sostuvo su inocencia. Su familia argumentó que la acusación tenía motivaciones políticas. No obstante, la sentencia establece su responsabilidad en los hechos y le impone una pena de casi nueve décadas en prisión.
El caso ha provocado diversas reacciones políticas, especialmente por la relación de la condenada con Xóchitl Gálvez. La excandidata presidencial ha reiterado que no tiene vínculo con los delitos de su hermana y que respeta el proceso judicial. Hasta el momento, no ha emitido un comunicado oficial sobre la sentencia.
Por su parte, la defensa de Malinali Gálvez aún puede impugnar el fallo ante un Tribunal de Apelación. De hacerlo, podría abrirse la posibilidad de una reducción de la pena o una revisión del caso. Sin embargo, por ahora, la sentencia marca el desenlace de un proceso judicial que se ha extendido por más de una década.