Carlos pasará las próximas seis décadas tras las rejas luego de que la Fiscalía General del Estado lograra una sentencia condenatoria de 60 años de prisión por los delitos de feminicidio y homicidio agravado. Los trágicos hechos ocurrieron en el fraccionamiento Santa Rocío, al poniente de Culiacán, donde el ahora sentenciado terminó con la vida de su propia madre y de su hermano menor de edad.
La investigación ministerial estableció que el crimen se registró en junio de 2017, cuando el agresor llegó al domicilio familiar y, utilizando un objeto punzocortante, atacó primero a su madre, causándole heridas mortales. Momentos después, arremetió contra su hermano pequeño, quien también falleció a consecuencia de las lesiones provocadas por el arma blanca. Este caso conmocionó a los vecinos del sector debido a la saña y el vínculo cercano entre el victimario y los occisos.
Tras el desahogo de las pruebas durante el proceso judicial, un juez determinó que la responsabilidad de Carlos “N” estaba plenamente acreditada. Además de la pena privativa de la libertad, se le impuso el pago de 763 mil 958 pesos por concepto de reparación del daño. Con este fallo, las autoridades cierran un capítulo de extrema violencia intrafamiliar que tardó casi nueve años en alcanzar la justicia definitiva para las víctimas.