Sector empresarial señala impacto de la informalidad y pagos tardíos

El presidente de ADECEM en Sinaloa, Julio César Silva Inzunza, expuso que uno de los principales retos para las empresas del estado sigue siendo la proveeduría y los retrasos en los pagos, una situación que afecta especialmente a los pequeños y medianos negocios que dependen de un flujo constante de ingresos para operar.

Señaló que, cuando las empresas enfrentan demoras en el cobro, se rompe la cadena de suministro y los proveedores más pequeños resultan los más vulnerables, ya que deben absorber incrementos en costos sin recibir pagos a tiempo. Este escenario, advirtió, pone en riesgo la estabilidad de muchas unidades productivas y limita su capacidad de crecimiento.

Silva Inzunza subrayó que, ante este contexto, la eficiencia administrativa y el manejo adecuado de los recursos humanos se vuelven claves para la supervivencia de las empresas. Indicó que errores en estas áreas pueden generar multas, recargos o pérdidas que agravan la situación financiera, por lo que llamó a fortalecer la capacitación y el orden interno.

Otro de los desafíos mencionados fue el ambulantaje y la informalidad, fenómenos que, dijo, impactan directamente al comercio formal al generar competencia desigual. Consideró que esta problemática requiere atención constante, ya que afecta tanto a quienes cumplen con sus obligaciones como a la recaudación y al desarrollo económico en general.

Finalmente, el dirigente empresarial afirmó que el panorama exige trabajo coordinado y mayor productividad, al señalar que las empresas deberán hacer más eficientes sus procesos para enfrentar un entorno cada vez más complejo. Destacó que la información, la organización y la colaboración serán factores clave para que el sector empresarial pueda mantenerse y avanzar.