La propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales representará un reto para el sector empresarial, particularmente en términos de costos operativos y productividad. Así es como lo llega a ver el presidente del Consejo Regional Empresarial 33 (CORE 33), Julio César Silvas Inzunza, quien llegó a señalar que esta modificación podría encarecer la operación de los negocios sin garantizar un incremento en la eficiencia laboral.
Explicó que cada giro económico tiene dinámicas distintas y que, en algunos casos, la reducción de horas implicará contratar más personal para cubrir turnos, lo que elevaría costos adicionales, especialmente por obligaciones ante el IMSS, donde no es posible asegurar trabajadores por jornadas parciales. Indicó que, ante este escenario, muchas empresas optarán por tecnificar procesos y adoptar herramientas tecnológicas para mantener la productividad sin incrementar la plantilla laboral.
Silvas Inzunza afirmó que Sinaloa enfrenta desde hace años un problema de baja productividad, de acuerdo con datos de censos económicos, particularmente en pequeñas, medianas y grandes empresas. Sostuvo que si actualmente no se alcanzan niveles óptimos de productividad en 48 horas, será aún más complejo lograrlo en una jornada de 40 horas.
Añadió que el entorno laboral también se enfrenta a una transformación acelerada por la adopción de nuevas tecnologías e inteligencia artificial, lo que aumentará la competencia entre trabajadores y exigirá mayor capacitación y diferenciación profesional. Señaló que el reto no solo es empresarial, sino social, y que requerirá ajustes tanto en los procesos productivos como en la cultura organizacional.