La Universidad Autónoma de Sinaloa enfrenta un panorama financiero complejo derivado de múltiples compromisos económicos acumulados, lo que ha obligado a la institución a implementar medidas de ajuste y ahorro para mantener su operación.
El rector Jesús Madueña Molina informó que la universidad mantiene adeudos importantes, entre ellos más de 400 millones de pesos al IMSS, 135 millones al Infonavit y un préstamo estatal que asciende a 662 millones de pesos, el cual aún se encuentra en proceso de pago. A esto se suman convenios mensuales por 10 millones con el Seguro Social y 11 millones con Infonavit, así como 135 millones de pesos correspondientes a impuestos que fueron cubiertos recientemente.
Señaló que, como parte de la reingeniería financiera, se proyecta un ahorro de hasta 500 millones de pesos, además de ajustes en el sistema de pensiones que ya generan un ahorro aproximado de 30 millones mensuales. Estas acciones buscan dar mayor estabilidad a la universidad frente a la reducción de recursos y las obligaciones financieras vigentes.
Madueña Molina advirtió que, pese a los esfuerzos de planeación, no existe garantía de evitar retrasos en pagos durante el año, aunque por el momento se tiene asegurado el cumplimiento de compromisos a corto plazo. Indicó que la institución trabaja para sostener su operación al menos hasta septiembre, mientras continúa gestionando apoyo y fortaleciendo su estrategia financiera.