Vecinos de las colonias Cedros y Castilla se manifestaron en contra del programa Vivienda del Bienestar, que pretende construir 15,000 casas en terrenos que, según los residentes, fueron donados para áreas verdes y equipamiento urbano.
«Nos vendieron nuestras casas con la promesa de que aquí habría un parque, una escuela o una iglesia, no departamentos», declaró una residente durante una protesta donde colocaron lonas de rechazo al proyecto.
El conflicto surge porque el Gobierno Federal, en coordinación con el municipio, autorizó la construcción sin consultar a la comunidad, pese a que los habitantes aseguran que existe un acuerdo previo que destinaba el espacio a usos comunitarios.
En un contexto legal, el artículo 13 de la Ley de Desarrollo Urbano de Sinaloa establece que los cambios de uso de suelo deben considerar estudios de impacto social y ambiental, requisito que los colonos alegan no se cumplió.