Al concluir el evento de la firma de un convenio entre la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y el Instituto para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, un grupo de manifestantes del colectivo Guerreros Azules irrumpió en la sala, exigiendo una disculpa pública del presidente de la CEDH, Óscar Loza Ochoa. Los manifestantes, portando carteles de protesta, acusaron al funcionario de haber amenazado a Yesenia Rojo, activista y representante del colectivo, además de señalarlo por supuestamente lucrar con casos de menores desaparecidos.
La manifestación ocurrió de manera sorpresiva, cuando Loza Ochoa había finalizado su intervención en la firma del convenio. Durante el acto, el presidente de la CEDH había expresado su emoción y compromiso por la protección de periodistas y defensores de derechos humanos en Sinaloa, pero las acusaciones que pesaban sobre él opacaron la ceremonia.
Los manifestantes de Guerreros Azules pidieron, además de la disculpa pública, una aclaración sobre las denuncias que, según ellos, han afectado la credibilidad del titular de la CEDH. Las acusaciones contra Loza Ochoa apuntan a un supuesto abuso de poder en relación con la labor del colectivo, particularmente en lo que se refiere a la manipulación de casos de desaparecidos para fines personales.
En respuesta a los manifestantes, Óscar Loza Ochoa no emitió comentarios públicos durante el evento, pero fuentes cercanas indicaron que se revisará la situación internamente. La protesta causó un breve momento de tensión, pero no se registraron incidentes de violencia. El evento concluyó con un llamado a continuar el trabajo de colaboración entre las instituciones para proteger a quienes defienden derechos humanos y ejercen el periodismo en Sinaloa.