Con recibos en mano que muestran cobros de hasta $30,000 pesos, habitantes de la comunidad de La Limita de Itaje, al Nororiente de Culiacán, se manifestaron este martes contra lo que califican como un “abuso” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El descontento se ha convertido en una crisis para estas familias, quienes ven amenazado su sustento por deudas que consideran imposibles de pagar. El problema, que inició en enero, no solo afecta a esta comunidad, sino que revela el drama de quienes han sido desplazados por la violencia de poblados vecinos a esta comunidad.
Los afectados, acostumbrados a pagar alrededor de $2,500, denuncian que la CFE emite facturas “estimadas” argumentando que no puede ingresar a la zona “por lo que se está viviendo”. Sin embargo, los vecinos refutan esta justificación. “Es un pretexto. Aquí tenemos la planta de JAPAC y sus trabajadores están todo el día sin problemas. La comunidad es muy tranquila”, afirmó una de las manifestantes.
El problema revela dramas más profundos, como el de una mujer desplazada por la violencia de la comunidad vecina de Los Ciruelos, quien huyó de ataques con drones pero sigue recibiendo facturas por la casa que abandonó. “Pasé de pagar $97 a casi $4,000 pesos, y la casa está sola. Tuvimos que bajarnos por la violencia, por miedo”, relató.
La desesperación es palpable entre los residentes, quienes aseguran que los cobros son impagables. “Yo trabajo limpiando casas, tengo un niño con TDAH con gastos de medicamento y psicólogo. O comemos o pagamos la luz”, compartió otra vecina, resumiendo el sentir general.
Cansados de lo que llaman “puras vueltas y mentiras” en las oficinas de la paraestatal, los habitantes anunciaron que buscarán una solución política y se reunirán en los próximos días con un diputado local para exigir una intervención que ponga fin a los cobros excesivos.