Ante la preocupación por niños y adolescentes expuestos a actividades laborales riesgosas, se presentó una propuesta de reforma al artículo 123 constitucional para ampliar las restricciones al empleo de menores. La iniciativa busca prohibir que personas menores de 18 años sean contratadas en trabajos peligrosos, insalubres, nocturnos o con jornadas excesivas, así como impedir que la actividad laboral interfiera con la educación obligatoria. Esta propuesta fue impulsada por el diputado federal Ricardo Madrid Pérez.
La modificación plantea elevar de 16 a 18 años la edad mínima para trabajos de riesgo y establece que quienes tengan entre 15 y 18 años solo puedan laborar en jornadas máximas de 6 horas diarias y 36 semanales, sin horas extra, y bajo condiciones que garanticen salud y seguridad. Se mantiene la prohibición absoluta de contratar a menores de 15 años. El legislador indicó que la medida busca evitar afectaciones a la integridad física y al desarrollo escolar de los menores.
Además, se planteó armonizar la Ley Federal del Trabajo mediante un registro nacional de adolescentes trabajadores, que acreditaría permisos parentales y facilitaría inspecciones. También se propusieron sanciones para centros de trabajo que incumplan, incluyendo suspensión de actividades o retiro seguro del menor. La iniciativa contempla la creación de un listado nacional de actividades peligrosas actualizado anualmente por la Secretaría del Trabajo con opinión de autoridades sanitarias y educativas.
El Partido Verde Ecologista afirmó que combatir el trabajo infantil es una obligación jurídica y un componente clave para el desarrollo sostenible, señalando que la propuesta busca proteger el futuro educativo y laboral de niñas, niños y adolescentes en el país.