La inseguridad en el transporte público y la decisión de que los camiones dejen de circular más temprano están generando preocupación entre los usuarios de Culiacán, quienes advierten afectaciones tanto en la movilidad como en la economía familiar.
Lupita, una joven que utiliza dos camiones diarios, señaló que si bien comprende que los choferes también temen por su seguridad ante hechos violentos recientes, la medida perjudicará a quienes salen tarde de sus empleos o estudios. Destacó que recurrir a servicios como Uber representa un costo hasta tres veces mayor para quienes viven en zonas retiradas.
Otra usuaria consideró que la inseguridad en los camiones pone en riesgo a todos los pasajeros, especialmente a quienes viajan con niños, y subrayó que el adelanto en los horarios de finalización de rutas dejará sin opciones de traslado a muchos trabajadores.
Por su parte, una tercera joven expuso que además de la inseguridad y los recortes de horarios, existen retrasos significativos en algunas rutas, lo que provoca que los usuarios esperen hasta 20 o 30 minutos para abordar, afectando su puntualidad en trabajos y estudios. En ocasiones, añadió, la saturación de camiones obliga a buscar transportes alternativos más costosos, lo que termina impactando la economía de las familias.
En conjunto, los testimonios coinciden en que la inseguridad, la reducción de horarios y los retrasos en el transporte público limitan la movilidad y afectan directamente el bolsillo de miles de ciudadanos que dependen de este servicio para cumplir con sus actividades cotidianas.