Tras dos días de rastreo ininterrumpido, elementos de la célula CRIPAVIG de la Policía Municipal lograron localizar y poner a salvo a un menor de edad que se encontraba en estado de abandono y vulnerabilidad en un sector al norte de la ciudad.
La búsqueda comenzó luego de los primeros reportes que alertaban sobre la situación del pequeño; sin embargo, la falta de un domicilio exacto complicó las labores iniciales. Fue hasta este jueves 26 de marzo cuando un nuevo dato permitió a los agentes ubicar la vivienda, donde vecinos del sector ya se encontraban auxiliando al niño con alimento y cuidados básicos mientras llegaba la autoridad.
Al confirmar las condiciones de riesgo, los policías municipales procedieron al resguardo inmediato del menor. Tras ser certificado en las instalaciones de la corporación, fue puesto a disposición del Ministerio Público y canalizado a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, quedando finalmente bajo el cuidado del Sistema DIF.
Para los oficiales que participaron en el operativo, el caso dejó de ser un simple reporte administrativo para convertirse en una misión personal que afortunadamente concluyó con el niño bajo protección institucional.