Persisten desapariciones en Culiacán; alertan sobre repunte de casos y señalan deficiencias en estrategias oficiales

Las desapariciones de personas continúan siendo un fenómeno preocupante en la capital sinaloense, donde el número de casos ha mantenido una tendencia al alza en los últimos meses. Así lo expresó el defensor de derechos humanos, Óscar Loza Ochoa, quien señaló que la violencia que profundizó esta problemática en años anteriores no ha cesado.

De acuerdo con Loza Ochoa, las víctimas no necesariamente están relacionadas con actividades delictivas. “Desaparecen muchachos incluso en las inmediaciones de sus escuelas o en sus propias casas. Eso duele profundamente”, lamentó.

El activista explicó que, entre el 9 de septiembre y el mes de abril, el promedio de personas que no regresaban a sus hogares pasó de tres a casi siete casos diarios. Durante los meses de noviembre, enero y febrero, la cifra disminuyó ligeramente a cerca de seis, pero el repunte registrado en abril vuelve a colocar el tema en la agenda pública. “Si tres desaparecidos al día ya era alarmante, hablar de casi siete es el doble, y es muy preocupante”, afirmó.

Déficit en la respuesta institucional

Loza Ochoa también cuestionó la efectividad de las estrategias oficiales de búsqueda, al considerar que la mayoría de los hallazgos han sido realizados por familiares y colectivos, más que por las propias autoridades. “Vamos muy por detrás del fenómeno”, señaló, y añadió que lo localizado hasta ahora es solo una parte de la magnitud del problema.

El defensor hizo un llamado a fortalecer la capacidad de las instituciones responsables, así como a definir una política estatal clara que apunte a detener la práctica de la desaparición forzada. En este sentido, mencionó que no ha habido una declaración firme desde el Gobierno Federal en la que se reconozca y se combata directamente esta problemática.

Registro incompleto y subestimación del problema

Respecto a la diferencia entre las cifras oficiales y las que manejan colectivos de búsqueda, Loza Ochoa indicó que esto se debe, en muchos casos, a la falta de denuncias formales por parte de las familias. En consecuencia, las autoridades no integran estos casos en sus registros y, por ende, no los reconocen oficialmente.

Aunque consideró importante fomentar la denuncia, también subrayó que la dimensión del problema puede comprenderse aun sin conocer el número exacto de desaparecidos. “Es necesario invitar a los familiares a denunciar, pero también a que las autoridades tengan la capacidad de registrar a quienes no regresan a casa, incluso si no se ha presentado una denuncia”, apuntó.

Finalmente, reiteró el llamado a la sociedad y a las instituciones a mantener la atención sobre este tema, a fin de prevenir nuevos casos y garantizar mecanismos efectivos para la búsqueda y localización de personas desaparecidas en Sinaloa.