La sesión permanente del Congreso del Estado se detuvo momentáneamente luego de que Ximena Martínez Murillo ingresara al pleno para exigir que su caso sea atendido de manera pública. La manifestante explicó que el motivo de su presencia es un presunto abuso que —según afirmó— no ha logrado que sea esclarecido ni sancionado, pese a que desde hace dos años mantiene una denuncia formal sin avances.
Martínez Murillo señaló a la exsenadora Margarita Villacusa Rojo como la persona a quien responsabiliza por los hechos que denuncia. De acuerdo con su versión, la situación se originó tras un incidente en las instalaciones de la USE, donde —afirmó— se le pidió que abandonara el lugar y, al negarse, la entonces legisladora exigió que fuera retirada por la fuerza. Sostuvo que ese episodio derivó en un proceso legal que hasta el momento no ha tenido resolución.
La quejosa indicó que no es la primera vez que acude al Congreso del Estado de Sinaloa. Señaló que anteriormente participó en reuniones privadas y mesas de diálogo con diputadas, diputados y personal legislativo, en las que se le prometió apoyo para dar seguimiento a su caso. Sin embargo, aseguró que no ha percibido acciones concretas que contribuyan a resolver su situación.
Explicó que su decisión de interrumpir la sesión responde a la necesidad de que las y los legisladores comparezcan públicamente, escuchen su denuncia y no ignoren lo que, en sus palabras, ha sido un proceso marcado por retrasos. También expresó que busca evitar que se proteja a personas señaladas en su denuncia y que el caso se maneje con transparencia.
Durante la sesión, legisladores intentaron dialogar con ella para continuar con los trabajos parlamentarios; no obstante, Martínez Murillo reiteró que permanecería en el recinto hasta recibir una respuesta pública. La sesión fue pausada mientras se buscaba atender su planteamiento.