El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano informó que, después de varios días de movilizaciones y tensiones, sostuvieron una reunión en la Secretaría de Gobernación con la participación del director de Conagua. El encuentro, encabezado por Baltazar Valdez, es considerado por el movimiento como un avance inicial en el proceso de negociación sobre la nueva Ley de Aguas Nacionales, recientemente publicada y que, según reconocen, no cumple del todo con sus expectativas.
En un balance dirigido a productores de todo el país, Valdez señaló que aún no se puede considerar una victoria, pero sí un paso importante para abrir espacios de diálogo. Detalló que, pese a las diferencias con el Gobierno Federal, existe ahora la posibilidad de que el Frente participe formalmente en la construcción del reglamento de la ley, lo que permitiría corregir aspectos que consideran prioritarios para el sector agrícola.
El ingeniero René Almeida, uno de los principales colaboradores del movimiento, reconoció que la ley “no les gusta”, pero subrayó que los productores deberán trabajar con ella y aprovechar la oportunidad de presentar ajustes y propuestas. Almeida llamó a la unidad, recordando que el reconocimiento oficial del Frente como interlocutor es un avance significativo tras días marcados por tensión, desgaste y una relación difícil con las autoridades.
Otros integrantes del movimiento reiteraron que la fuerza del Frente proviene de la participación conjunta de productores del norte, centro y sur del país, así como del acompañamiento de organizaciones aliadas como Antar y del apoyo ciudadano que siguió las movilizaciones desde redes sociales. Aseguraron que esta cohesión será clave para lo que viene: una nueva etapa de discusión en la que buscarán impulsar la salida de los granos básicos de los acuerdos de libre comercio y promover un nuevo modelo agroalimentario donde gobierno, empresarios y productores asuman responsabilidades claras.
El Frente advirtió que la lucha no termina con la publicación de la ley y que la próxima semana iniciarán una negociación más profunda sobre los precios de los productos del campo y la construcción de mecanismos que garanticen condiciones justas para todos los productores. “Estamos apenas en el primer paso”, señalaron, “pero el avance demuestra que la organización y la persistencia pueden abrir espacios que antes estaban cerrados”.