Integrantes de la Asociación Civil de Jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) expresaron su rechazo a las declaraciones del rector Jesús Madueña Molina, quien atribuyó a la jubilación dinámica y a los pagos de prestaciones parte del déficit financiero que enfrenta la institución.
Florina García, presidenta de la asociación, cuestionó que se responsabilice a los jubilados de la situación económica cuando, afirmó, el verdadero problema radica en los altos sueldos y privilegios de funcionarios con puestos de confianza que, además de pensionarse con salarios de hasta 200 mil pesos mensuales, son recontratados bajo esquemas de honorarios.
“No somos los jubilados que ganamos una miseria los que asfixiamos a la UAS. Son los que tienen puestos de confianza con altos salarios los que absorben la mayor parte de los recursos”, sentenció.
Recordó que las primas vacacionales se obtuvieron como resultado de una demanda colectiva en los años 80 y que, pese a ello, la administración central amplió esa prestación de manera discrecional a directivos y personal de confianza sin que mediara ninguna exigencia legal.
Los jubilados también señalaron irregularidades con el fideicomiso creado en 2008, el cual comenzó con un descuento del 3% a las pensiones y que posteriormente incrementó cada año hasta llegar al 10%. Florina García explicó que tras un fallo de la Suprema Corte de Justicia se les suspendieron los descuentos y se les devolvieron los montos cobrados, pero hay más de mil extrabajadores que, a pesar de haber ganado sus demandas, llevan una década esperando que la universidad les reintegre su dinero.
“Hay gente que ya falleció sin que le devolvieran lo que les descontaron, y muchos de los que viven ganan salarios muy bajos. Le pedimos al gobierno estatal que revise este tema y que se haga justicia,” subrayó García.
Finalmente, acusó que la universidad continúa jubilando a funcionarios con salarios elevados, a quienes después se vuelve a contratar en cargos administrativos con el mismo rango salarial, generando un círculo vicioso que —aseguró— es el verdadero factor que presiona las finanzas de la institución.