Jóvenes comienzan a integrarse al transporte urbano

Marco, joven conductor de camión urbano originario de la ciudad de Culiacán, comparte una experiencia que nació del gusto personal por andar en la calle y recorrer la ciudad. Su interés comenzó de manera natural, cuando solía moverse con amigos en distintos transportes urbanos y observar de cerca la dinámica diaria de quienes conducen. Con el tiempo, ese acercamiento despertó su curiosidad y lo llevó a incursionar por cuenta propia en este oficio.

A diferencia de otros casos, su decisión no estuvo motivada por la necesidad de sostener una familia o responder a grandes responsabilidades, sino por un interés personal en el manejo y la vida urbana. Reconoce que el trabajo tiene complicaciones, como cualquier otro, pero subraya que conducir una unidad del transporte público implica asumir la responsabilidad de trasladar personas y resguardar la seguridad de numerosos ciudadanos.

Como operador de una unidad de la ruta Buenos Aires, Marco señala que el trato con los usuarios es uno de los mayores retos del día a día. Al tratarse de un servicio comunitario, el transporte urbano permite el contacto con todo tipo de personas, incluidas algunas con actitudes complicadas. Con la experiencia, ha aprendido a manejar estas situaciones con calma y a no tomarlas de manera personal, consciente de la importancia de evitar conflictos.

Este contexto se complementa con el impulso que actualmente se brinda para la incorporación de jóvenes al transporte público, mediante cursos y procesos de capacitación promovidos por instituciones educativas y autoridades estatales. La colaboración entre el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (COBAES) y la Dirección de Vialidad y Transportes del Estado de Sinaloa, encabezada por su director Marco Antonio Osuna Moreno, ha facilitado que nuevas generaciones se integren a este oficio y fortalezcan el servicio que se ofrece a la comunidad.