El gobernador Rubén Rocha Moya encabezó un acto de incineración de drogas y destrucción de objetos del delito en el ejido Los Becos, donde destacó la coordinación histórica entre fuerzas federales y estatales para combatir la inseguridad en Sinaloa.
En esta ocasión, además de los narcóticos, también se destruyeron mil 652 cámaras de videovigilancia clandestinas retiradas de la vía pública, en un hecho sin precedentes. La Fiscalía General del Estado colaboró con la Fiscalía General de la República para llevar a cabo esta acción.
“Esto es producto de un trabajo intenso y bien coordinado como nunca, y eso es muy importante para los sinaloenses”, expresó el mandatario, quien agradeció a los elementos de seguridad y a los titulares de Sedena, Marina, Guardia Nacional y SSPC por su respaldo.
Durante el evento, la FGR informó que se incineraron:
- 236 kg de cocaína
- 301 kg de metanfetamina
- 79 litros de cristal
- 2 toneladas con 55 kg de mariguana
- 457 kg de otras sustancias (como amapola, resina de cannabis y diacetilmorfina)
También se destruyeron 186 maquinitas tragamonedas, 270 objetos del delito como chalecos balísticos, cascos, porta cargadores y vestimenta táctica.
La fiscal estatal, Claudia Zulema Sánchez Kondo, indicó que las cámaras destruidas forman parte de un total de 2 mil 500 aseguradas, y el resto será destruido una vez que concluyan las investigaciones en curso.