Después de más de tres décadas sin incorporar una nueva planta potabilizadora de gran escala, este miércoles 4 de noviembre fue inaugurada la planta Las Cucas, infraestructura que fortalecerá el suministro de agua potable en 28 colonias del sector norte de Culiacán.
La obra representó una inversión de 84 millones 518 mil pesos y cuenta con una capacidad de producción de 100 litros de agua por segundo, con lo que se busca atender la demanda del servicio en una de las zonas de mayor crecimiento de la capital sinaloense.
Durante el acto de entrega, la gobernadora Graciela Domínguez Nava destacó la coordinación con el Ayuntamiento de Culiacán, encabezado por Ana Miriam Ramos Villarreal, y aseguró que ambos gobiernos continuarán trabajando conjuntamente para atender las necesidades de la población.
La mandataria estatal reconoció el trabajo de la alcaldesa, particularmente en materia de seguridad y servicios públicos, y señaló que las inversiones en infraestructura hidráulica permiten avanzar en la atención del rezago en el acceso al agua potable.
Por su parte, Ramos Villarreal señaló que la nueva planta responde a una necesidad histórica de las familias del norte de la ciudad, donde durante años se presentaron dificultades para contar con un suministro regular debido al crecimiento de las colonias y comunidades.
La presidenta municipal también destacó que esta infraestructura permitirá acompañar el desarrollo habitacional de la zona, incluidos los nuevos conjuntos de viviendas contemplados dentro del programa Vivienda para el Bienestar.
La planta dispone de sistemas de floculación, sedimentación, filtración, cloración, automatización y electrificación, además de cumplir con las normas oficiales mexicanas aplicables.
En representación de las familias beneficiadas, Roy Alberto Ríos Beltrán agradeció a las autoridades por atender el problema de desabasto que durante años afectó a habitantes de colonias como El Mirador, Loma Rodríguez y Montesierra.
Con la puesta en operación de Las Cucas, se amplía la infraestructura hidráulica de Culiacán, junto con otros proyectos como la planta potabilizadora de El Salado y la Surponiente, esta última destinada a incrementar la capacidad de abastecimiento en el sector Barrancos.