Los gastos derivados de festivales, posadas y eventos escolares han representado una carga económica adicional para numerosas familias durante la temporada de fin de año, particularmente por la compra de vestuarios, calzado y accesorios solicitados para la participación de niñas y niños en actividades escolares.
De acuerdo con comerciantes y padres de familia, los requerimientos para estos eventos se han vuelto cada vez más elaborados, lo que eleva los costos y obliga a destinar una parte significativa del ingreso familiar a cumplir con compromisos escolares. Señalaron que, a diferencia de años anteriores, los atuendos y materiales solicitados implican un gasto mayor, incluso cuando los ingresos se mantienen limitados.
Indicaron que esta situación genera presión en la economía del hogar, ya que muchas familias priorizan la participación de sus hijas e hijos en actividades escolares, aun cuando ello implique reducir otros gastos básicos. En algunos casos, señalaron, el presupuesto destinado a alimentación u otras necesidades se ve afectado para poder solventar estos compromisos.
Los testimonios coinciden en que el cierre de año concentra múltiples gastos, lo que representa un reto para familias con ingresos semanales reducidos, quienes enfrentan dificultades para equilibrar necesidades esenciales con los costos adicionales que generan las actividades escolares.