Cientos de fieles católicos acudieron este miércoles a los recintos religiosos de la ciudad para recibir la tradicional imposición de ceniza, marcando así el inicio del período de Cuaresma.
La fe católica enseña que la ceniza es impuesta en la frente por el sacerdote el primer día de la Cuaresma, como símbolo de arrepentimiento, penitencia, renovación espiritual y unión con la Pasión de Cristo.
Así lo explicó el seminarista Iván Darío, quien, como parte de su labor, apoyó en la impartición de la ceniza según se requiriera. Por primera vez tuvo la oportunidad de participar en esta actividad en la Catedral de Culiacán, experiencia que describió como muy significativa.
Asimismo, señaló que este acto representa un llamado al arrepentimiento y una oportunidad para acercarse más a Dios.
La fe trasciende generaciones, y un ejemplo de ello es Rosario, quien llevó a su hija Esthela para continuar con esta tradición de fe y esperanza, la cual ha practicado desde pequeña, aprendiendo sobre el catolicismo, el amor y la misericordia de Cristo.
Si bien la mayoría de los fieles recibe la ceniza el miércoles, el seminarista explicó que durante el resto de la semana también es posible acudir a las iglesias para recibirla, ya que se elabora con los restos de las palmas bendecidas del año anterior.
Además, compartió que sacerdotes y seminaristas visitan comunidades y empresas para llevar la imposición de ceniza a quienes, por distintas razones, no pueden acudir a los templos.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a acercarse a Dios y recordar el sacrificio de Jesucristo a través de esta noble y significativa tradición.