Productores sinaloenses denunciaron que la crisis agrícola ha generado tierras ociosas y un cambio obligado hacia cultivos de menor consumo de agua que, lejos de ser una alternativa viable, muestran bajo desempeño y escasa rentabilidad. La situación fue expuesta por Guillermo Gastelum Bon Bustamante, ex-presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán, quien advirtió que la problemática se agrava y que el sector frijolero será el siguiente en necesitar apoyo institucional.
Durante su posicionamiento, Gastelum Bon señaló que la falta de agua y los altos costos han llevado a productores a sembrar frijol y garbanzo en lugar de maíz u otros granos, pero los resultados han sido deficientes debido a los efectos climáticos y la baja rentabilidad. El productor anticipó que la próxima cosecha mostrará “malos resultados”, lo que volverá a colocar al frijol en la lista de sectores que requieren apoyo inmediato para no perder competitividad.
El agricultor fue crítico al afirmar que el problema no solo afecta a quienes trabajan la tierra, sino que también desincentiva a las nuevas generaciones a continuar en la actividad agrícola. Recordó que la mayoría de los productores activos pertenecen a la tercera edad, mientras que hijos y nietos han optado por abandonar el campo ante la falta de ingresos y certeza productiva, lo que compromete el relevo generacional y la soberanía alimentaria del país.
Finalmente, Gaxiola Bon sostuvo que la crisis ya no es regional, sino nacional, y que el Gobierno Federal debe asumir su papel para equilibrar la balanza entre productores e industriales, pues el mercado por sí solo no corrige las asimetrías ni garantiza rentabilidad. Señaló que no basta con escuchar al sector, sino aplicar mecanismos reales que compensen costos y permitan producir alimentos sin depender de otras naciones.