Ante las dudas y críticas de algunos ciudadanos sobre por qué las asociaciones protectoras de animales no siempre pueden recibir a perros y gatos en situación de calle o maltrato, la presidenta de Fundación Laika Culiacán, Rebeca Uriarte, explicó que la principal limitante es la falta de recursos económicos, de espacio y de personal para atender la cantidad de casos que se presentan diariamente.
La activista señaló que Fundación Laika es una asociación civil sin fines de lucro que no recibe presupuesto de los gobiernos federal, estatal o municipal, por lo que su operación depende de donaciones, actividades de recaudación y recursos propios. Agregó que actualmente la organización mantiene bajo su cuidado más de un centenar de animales y enfrenta gastos mensuales superiores a los 120 mil pesos, sin considerar los costos que representa cada nuevo rescate.
Uriarte indicó que rescatar un animal implica garantizar alimentación, atención veterinaria, vacunas, esterilización y un espacio adecuado para su recuperación, por lo que, en ocasiones, la fundación no puede brindar asilo inmediato a todos los reportes que recibe. Explicó que, por ello, impulsan el programa Rescate Ciudadano, mediante el cual buscan que la población participe de manera conjunta en la atención de estos casos y no delegue toda la responsabilidad a las asociaciones.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para fortalecer la cultura de la tenencia responsable y prevenir el abandono de mascotas. Añadió que atender la sobrepoblación y el maltrato animal requiere la participación coordinada de la sociedad, las organizaciones civiles y las autoridades, al considerar que se trata de una problemática que supera la capacidad operativa de una sola fundación.