El Gobierno de Sinaloa expuso ante las Comisiones de Agricultura y Ganadería del Senado de la República una propuesta de política integral orientada a fortalecer el campo mediante estrategias sustentables que articulen el uso de agua, energía, financiamiento e innovación.
En representación del gobernador Rubén Rocha Moya y del secretario de Agricultura, Ismael Bello Esquivel, el subsecretario de Agricultura, Ramón Gallegos Araiza, presentó un esquema que busca incrementar la productividad y sostenibilidad del sector agrícola, sumándose a las políticas impulsadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante la reunión técnica, encabezada por los senadores Olga Patricia Sosa Ruiz y José Sabino Herrera Dagdug, Gallegos Araiza señaló que el principal desafío es el agua, al constituirse como una limitante para la producción. Propuso modernizar los distritos de riego, eficientar la infraestructura hidráulica y establecer un sistema homologado de monitoreo y medición para la toma de decisiones basada en evidencia.
En materia de financiamiento, subrayó la necesidad de reforzar esquemas con tasas competitivas para pequeños y medianos productores, así como desarrollar instrumentos que impulsen la agroindustria, las cadenas de valor y la transformación de productos, con el objetivo de mejorar la rentabilidad y dinamizar la economía rural. Agregó que se requieren mecanismos que faciliten la comercialización directa y reduzcan la dependencia de intermediarios.
Respecto a energía, indicó que los costos impactan directamente en las operaciones agrícolas, por lo que planteó un programa nacional de energías limpias para el campo, que favorezca la adopción de paneles solares, biodigestores y micro redes eléctricas. También consideró necesario establecer tarifas agrícolas justas vinculadas al uso de tecnologías eficientes.
Sobre innovación y productividad, expuso que Sinaloa debe transitar hacia un modelo continuo de desarrollo tecnológico. Propuso crear un fondo Estado–Federación para impulsar agricultura de precisión, digitalización y manejo inteligente de cultivos, además de conformar un hub de innovación en la región noroeste, en coordinación con universidades, centros de investigación y productores.
Con estas líneas estratégicas, el Gobierno de Sinaloa busca contribuir al fortalecimiento del campo mexicano y a los objetivos nacionales de soberanía alimentaria.