El gobernador Rubén Rocha Moya aclaró este lunes que la explosión que dejó heridos a elementos del Ejército Mexicano en el municipio de Navolato no fue producto de un ataque armado directo, sino de un accidente ocurrido dentro de un laboratorio, en el que se manipulaban materiales explosivos.
Durante su conferencia Semanera, Rocha Moya explicó que aún no se ha determinado si la explosión fue provocada de manera intencional o si se debió a un error en el manejo de los materiales, por lo que se mantiene abierta una investigación por parte de las autoridades correspondientes.
“No fue una agresión frontal. La explosión se dio dentro del laboratorio. Se investiga si fue colocada intencionalmente o si fue un accidente por manejo incorrecto. Es lo que tienen que definir las investigaciones”, señaló el gobernador.
Por su parte, el secretario de Salud estatal, Cuitláhuac González Galindo, informó que cuatro elementos militares fueron trasladados al ISSSTE para recibir atención médica. De ellos, uno permanece grave en terapia intensiva, mientras que los otros tres se encuentran estables.
“Tenemos un paciente masculino que está delicado en terapia intensiva, y tres más estables. El traslado a otro hospital dependerá de la SEDENA”, detalló el funcionario.
El mandatario evitó opinar sobre la investigación que enfrenta el alcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros, por presuntas irregularidades en el arrendamiento de patrullas, argumentando que es un asunto que compete únicamente a la Auditoría Superior del Estado y la Fiscalía.
“No quiero contaminar el proceso de investigación. Ese es un tema que corresponde a órganos autónomos”, concluyó Rocha.