El director de la organización Construyendo Espacios para la Paz, Javier Llausás Magaña, alertó sobre la grave situación de violencia que atraviesa Culiacán, la cual, dijo, no tiene precedentes en cuanto a homicidios dolosos y personas desaparecidas, pero también destacó la capacidad de resiliencia que ha demostrado la sociedad sinaloense para resistir el impacto de esta crisis.
Durante su participación en un evento con Carlos Juárez, director del Instituto para la Economía y la Paz, Llausás reconoció la labor formativa que ha desempeñado el especialista en Sinaloa desde 2016, a través de talleres y difusión de la metodología de los ocho pilares de paz desarrollada por Johan Galtung.
“Carlos nos enseñó a construir paz, y gracias a él explicamos el informe con los pilares de paz, trabajar con instituciones, cambiar actitudes y fortalecer la estructura social”, expresó.
Culiacán en crisis: homicidios y desapariciones sin precedente
Llausás subrayó que, pese a las mejoras en indicadores de paz positiva —donde Sinaloa se ubica en el quinto lugar nacional— la realidad violenta que vive Culiacán ha sobrepasado registros anteriores.
“Culiacán no tiene precedentes. Lo más alto que habíamos tenido eran entre 500 y 550 homicidios; hoy la tendencia es de 800 a 900. En desapariciones, también no hay precedentes”, advirtió.
Si bien Sinaloa aún no supera las cifras más altas de homicidios de 2011, la situación en la capital del estado ha empeorado considerablemente, y aunque algunos hechos se han registrado en municipios como Badiraguato, Angostura y Mocorito, la crisis actual —a diferencia de otras— se concentra principalmente en Culiacán.
Policía en entredicho y necesidad de depuración
Ante la reciente detención de siete policías municipales por parte de autoridades estatales, Llausás reconoció que se está entrando en una etapa de violencia más selectiva y cruel, focalizada en domicilios y personas específicas.
Aunque subrayó que existen elementos comprometidos en las corporaciones, enfatizó que debe darse paso a una depuración responsable, acompañada de fortalecimiento a la Universidad de Policía (Unipol) y el ingreso de nuevos perfiles capacitados.
“Hay que depurar, sí, pero también fortalecer la Unipol. No podemos desacreditar a todos por las acciones de unos pocos. Hay muchos policías buenos”, enfatizó.
Recordó que en 2016, con la entrada en vigor de la Ley de Control de Confianza, cerca del 50% de los elementos reprobó los exámenes, lo que generó un gran déficit de personal. En ese contexto, se solicitó apoyo federal que derivó en la entrada de elementos de la Guardia Nacional.
Robo de vehículos: el delito que paraliza la ciudad
Llausás alertó que el delito de robo de vehículos ha impactado gravemente la movilidad y economía de Culiacán, incluso más que los homicidios, debido al miedo de la ciudadanía a circular por las calles. Señaló que en mayo se registró el mayor número de robos de vehículos en lo que va del año, incluso superando los niveles de octubre de 2024.
Llamado a no descuidar el fuero común
Finalmente, instó a las autoridades a no enfocar todos los esfuerzos únicamente en el combate al crimen organizado, dejando de lado los delitos del fuero común y los delitos sociofamiliares.
“Entendemos lo fuerte que es enfrentar grupos delictivos, pero no podemos olvidar los delitos que afectan directamente a la ciudadanía, como los robos o los casos familiares”, sostuvo.
Javier Llausás reiteró que toda crisis, por dura que sea, puede representar una oportunidad, y llamó a la sociedad a unirse y reinventar las acciones colectivas para la construcción de paz.