Eli Montoya rechaza que su esposo provocara abucheos contra Tere Guerra y defiende uso de escoltas

Luego de que la diputada con licencia Teresa Guerra Ochoa denunciara haber sido abucheada durante la celebración por la victoria de la Selección Mexicana frente a Ecuador en un restaurante de Culiacán y señalara que los gritos provenían de una mesa donde se encontraba el esposo de la diputada de Movimiento Ciudadano, Elizabeth «Eli» Montoya, la legisladora rechazó que su pareja haya organizado o promovido esas expresiones y aseguró que él únicamente acudió al lugar para presenciar el encuentro deportivo con un grupo de amigos.

Montoya confirmó que su esposo se encontraba en el restaurante, aunque sostuvo que ella no asistió al lugar. Afirmó que, de acuerdo con los videos del momento, las expresiones provinieron de distintas personas presentes en el establecimiento y no únicamente de la mesa donde estaba su pareja. Asimismo, negó que su esposo estuviera consumiendo bebidas alcohólicas o en estado de ebriedad, como señaló Teresa Guerra, y reiteró que no tuvo participación en el abucheo. También expresó que lamenta las declaraciones de la diputada con licencia y recordó que mantiene hacia ella un reconocimiento por el respaldo que recibió tras el atentado del que fue víctima a principios de este año.

Respecto a la presencia de escoltas armados en el restaurante, la diputada explicó que el esquema de seguridad asignado después del atentado que sufrió también protege a su familia. Indicó que los elementos acompañan de manera permanente a su esposo y a sus hijas en sus actividades cotidianas, incluidos sus traslados y salidas a espacios públicos, por lo que consideró que su presencia en el establecimiento formaba parte de las funciones de protección que les fueron encomendadas. Añadió que dicho esquema fue autorizado por las autoridades correspondientes y rechazó que exista un uso indebido de esos elementos.

La legisladora reiteró que ni ella ni su esposo son responsables de las expresiones dirigidas a Teresa Guerra y sostuvo que el atentado que sufrió modificó por completo la dinámica de su familia, motivo por el que continuará haciendo uso de las medidas de seguridad asignadas. Finalmente, aseguró que esta situación no afectará la relación institucional que mantiene con la diputada con licencia, al señalar que cuenta con la madurez política para separar las diferencias derivadas de este hecho de su trabajo legislativo y del trato personal que existe entre ambas.