El diputado Bernardino Antelo calificó como preocupante la reacción del gobierno federal frente a las manifestaciones recientes encabezadas por la Generación Z. Señaló que miles de jóvenes salieron a expresar su inconformidad de manera pacífica y, en respuesta, recibieron gas lacrimógeno, vallas y uso de la fuerza pública. Consideró que esta actuación refleja un gobierno que evita el diálogo con la juventud y que intenta desacreditar un movimiento legítimo mediante narrativas falsas, en lugar de atender las demandas de paz, justicia y oportunidades.
Antelo destacó que el derecho a la protesta es un pilar democrático y acusó al gobierno federal de actuar con intolerancia frente a una generación que exige ser escuchada. Añadió que el PRI ha facilitado apoyo legal a manifestantes detenidos o desaparecidos, con el fin de acompañar a las familias afectadas y denunciar lo que calificó como un ejercicio represivo del poder.
Por su parte, la diputada Paola Gárate cuestionó que el gobierno continúe prometiendo soluciones sin cumplirlas, especialmente en sectores como el campo, la pesca y la economía familiar. Afirmó que la ciudadanía ha recibido más discurso que resultados y que el país enfrenta un deterioro en la atención pública. Señaló que en Sinaloa persisten problemas graves mientras el gobierno federal intenta justificar la falta de acción recurriendo a comparaciones con otros estados.
Gárate calificó como “vergonzoso” que la presidenta de la República asegurara que la situación de Sinaloa es distinta a la de Michoacán. Cuestionó qué tendría que ocurrir para que se atienda al estado, mencionando hechos recientes como ataques, incendios y violencia cotidiana. Advirtió que minimizar la problemática envía un mensaje preocupante a la población y deja en evidencia, dijo, un gobierno que sigue sin responder a las demandas de seguridad y atención urgente para Sinaloa.