En un fuerte golpe a la producción de drogas sintéticas, autoridades federales y estatales localizaron y destruyeron 11 puntos de almacenamiento de precursores químicos clandestinos en los municipios de Culiacán y Cosalá.
El operativo formó parte de la estrategia de «Búsqueda, Localización y Destrucción de Laboratorios Clandestinos». Elementos del Ejército Mexicano, en coordinación con la Policía Estatal y la Guardia Nacional, realizaron recorridos por zonas rurales donde encontraron estos depósitos ocultos.
Al inspeccionar los sitios, las fuerzas de seguridad encontraron una cantidad impresionante de sustancias químicas y equipo industrial. Entre lo asegurado destacan más de 10 mil litros de diversos líquidos y cientos de kilos de sólidos:
- 2,340 litros de acetona.
- 1,640 litros de alcohol bencílico.
- 1,280 litros de alcohol etílico.
- 1,000 litros de metanol y 1,000 de cloruro de bencilo.
- 650 kilogramos de sosa cáustica.
- Además de tolueno, cloro, ácido clorhídrico y azufre.
También se desmanteló infraestructura para la elaboración de drogas, incluyendo dos reactores metálicos, quemadores de gas y un sistema de almacenamiento de agua de gran tamaño.
Todo el material tóxico y los utensilios fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) y posteriormente fueron destruidos para evitar que sean utilizados en la fabricación de estupefacientes.