Un proyecto desarrollado en la Facultad de Ingeniería Los Mochis de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) busca facilitar la comunicación y promover la inclusión de personas con discapacidad auditiva mediante una aplicación para aprender y utilizar la Lengua de Señas Mexicana (LSM).
La iniciativa surgió a partir de la experiencia del doctor Alan David Ramírez Noriega y un grupo de estudiantes, quienes identificaron la necesidad de contar con herramientas tecnológicas que apoyaran la comunicación en las aulas tras trabajar con un alumno con discapacidad auditiva.
«Esto viene de algunas necesidades que tuvimos como profesores en el pasado con un estudiante con discapacidades auditivas. Aunque este estudiante ya contaba con ciertas herramientas que le otorgaba la universidad, identificamos una oportunidad para desarrollar aplicaciones que facilitaran la comunicación, no solo para él, sino para otros estudiantes en el futuro», explicó el investigador, integrante del Sistema Sinaloense de Investigadores(as) y Tecnólogos(as) de CONFÍE.
Actualmente, la aplicación se encuentra en su etapa final de pruebas con usuarios y funciona como una plataforma web colaborativa donde los usuarios pueden consultar videos con señas, frases y el abecedario en Lengua de Señas Mexicana.
Además, el equipo de investigación trabaja en el desarrollo de nuevas aplicaciones capaces de detectar señas mediante tecnología e incorporar herramientas didácticas que hagan más sencillo y dinámico el aprendizaje de la LSM.
El proyecto cobra relevancia al considerar que la Lengua de Señas Mexicana es reconocida oficialmente como una lengua nacional y forma parte del patrimonio lingüístico de México, además de representar una herramienta fundamental para garantizar el acceso a la educación y la participación de las personas sordas.
De acuerdo con datos citados por la UNESCO, en América Latina aún existen importantes barreras físicas, pedagógicas, sociales y culturales que dificultan el acceso y permanencia de estudiantes con discapacidad en el sistema educativo. Incluso, más de un tercio abandona sus estudios antes de concluir la educación secundaria y, en el nivel superior, alrededor del 80 por ciento manifiesta inconformidad con las medidas de inclusión implementadas por las instituciones.
Ramírez Noriega destacó que la tecnología puede convertirse en una aliada para resolver problemáticas reales dentro de las aulas. En ese sentido, señaló que su equipo también desarrolla proyectos basados en inteligencia artificial para identificar posibles riesgos de bajo rendimiento académico y deserción escolar.
Con este desarrollo, la Universidad Autónoma de Sinaloa busca contribuir a la construcción de espacios educativos más incluyentes, donde la tecnología sirva como un puente para reducir las barreras de comunicación y ampliar las oportunidades de aprendizaje.