Marchan en Culiacán para exigir justicia por la desaparición de Ricardo Lechuga y Ramsés Bastidas

Familiares, amigos y ciudadanos realizaron este viernes una marcha pacífica en Culiacán para exigir justicia y la presentación con vida de Ricardo Lechuga Verdugo y Ramsés Bastidas Arreola, jóvenes desaparecidos desde el pasado 28 de abril.

La manifestación comenzó a las 9 de la mañana y recorrió en sentido contrario la avenida Álvaro Obregón, hasta llegar a la catedral. La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal apoyó con el operativo vial, dejando habilitados solo tres de los cinco carriles para permitir el paso controlado de vehículos durante la movilización.

Ahí, madres y abuelos denunciaron públicamente que los jóvenes fueron presuntamente privados de la libertad por policías municipales, sin que hasta ahora las autoridades hayan ofrecido avances en la investigación.

Adriana, madre de Ricardo, reclamó que a dos meses del hecho no existe información clara sobre el paradero de su hijo.
“Pedimos a las autoridades que nos ayuden a encontrarlos porque ya son dos meses y no nos dicen nada. Toda la gente se dio cuenta que fueron policías municipales de La Plazuela los que se lo llevaron. Es una injusticia tan grande”, expresó entre lágrimas. Relató que Ricardo estudiaba Derecho en la UAS y trabajaba en una taquería los fines de semana.

Nora, abuela de Ramsés, narró que su nieto fue abordado por agentes mientras hablaba por teléfono.
“Mi nieto solamente estaba hablando por teléfono cuando llegó un hombre y le dijo que colgara la llamada. Lo esposaron, lo subieron a una patrulla y esperaron a que llegara Ricardo para llevárselo también. Pedimos justicia. No queremos culpables, solo saber dónde están. Hoy se cumplen dos meses y no tenemos ninguna respuesta”, afirmó.
La señora denunció que la familia fue extorsionada con llamadas donde les exigían dinero a cambio de información falsa.

Por su parte, la madre de Ramsés explicó que testigos aseguran que los jóvenes no cometían ninguna falta al momento de ser detenidos.
“Mi hijo estaba sentado en una banca, hablando con su novia por teléfono. Ella alcanzó a escuchar que alguien le dijo que colgara. Después ya no supimos nada. Si les hubieran encontrado algo, ¿por qué no los llevaron a barandilla? ¿Por qué desaparecieron?”, cuestionó.
La señora detalló que Ramsés y Ricardo se conocían porque trabajaban juntos en la taquería, pero ninguno de los dos tenía relación con actividades ilegales.
“Ellos ni siquiera repartían comida, no tenían vicios. Eran jóvenes de su casa. Yo siempre estaba al pendiente cuando salía y me avisaba cuando llegaba”, recordó.

Las familias coincidieron en que, pese al temor y a la falta de respuestas, continuarán movilizándose hasta encontrar a los jóvenes y que no se repitan casos como el suyo.