La regidora Érika Sánchez Martínez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló tres problemáticas que, dijo, requieren atención inmediata en Culiacán: el manejo de recursos de JAPAC, las condiciones del próximo regreso a clases y la falta de apoyos económicos a comerciantes.
En primer término, cuestionó el destino del presupuesto de más de 600 millones de pesos asignado a JAPAC, al señalar que persisten fallas en el suministro de agua, drenajes expuestos y cobros excesivos por reconexiones. Anunció que solicitará una auditoría para esclarecer el uso de esos recursos.
Respecto al inicio del ciclo escolar, advirtió que numerosas escuelas siguen sin servicios básicos e infraestructura adecuada: cerca del 20% no cuenta con agua, más del 60% carece de internet y muchas no tienen electricidad ni equipo de cómputo. También denunció que no se han aplicado protocolos de seguridad ni capacitaciones, dejando en vulnerabilidad a estudiantes y docentes. Pidió a las autoridades aclarar cómo se recuperarán los días perdidos del ciclo anterior y qué medidas se tomarán para proteger a niñas y niños.
En relación con los comerciantes, recordó que se presupuestaron 10 millones de pesos para un programa emergente de apoyo económico, de los cuales se reportan 6.6 millones ejercidos. Sin embargo, afirmó que faltan por entregarse 3.4 millones, mientras que el gobierno municipal ya dio por cerrado el programa. Subrayó que la crisis económica continúa y afecta a sectores formales e informales, incluidos hoteles y moteles.