El mercado del azúcar en México atraviesa un panorama de contraste entre recuperación de precios y desafíos en la cadena productiva. Tras una caída significativa durante el último ciclo debido al ingreso de azúcar ilegal, los costos comenzaron recientemente a repuntar en centrales de abasto, alcanzando niveles cercanos a los 18 y 19 pesos por kilo, según expuso el diputado de Morena Serapio Vargas al abordar la situación del sector cañero.
De acuerdo con el legislador, el desplome previo respondió al contrabando de azúcar que ingresó al país y que, incluso, habría involucrado a empresas sinaloenses. Para contener esa distorsión, el Gobierno Federal aplicó un arancel superior al 150%, lo que frenó la entrada ilegal y permitió la recuperación del precio. No obstante, el mercado sigue siendo considerado frágil y dependiente de regulaciones y vigilancia constante.
Vargas también señaló que, pese a la mejora, el sector enfrenta retos estructurales como financiamiento agrícola insuficiente, reducción de áreas cultivadas y falta de incentivos para ampliar el campo cañero. Indicó que sembrar caña resulta más rentable que otros cultivos como el maíz, particularmente en la zona del Valle de San Lorenzo, donde estimó que hasta el 40% de las tierras permanecen sin sembrar.
Finalmente, el diputado planteó la necesidad de establecer un banco estatal o recuperar una banca de desarrollo que permita financiar la siembra y consolidar la producción, afirmando que Sinaloa mantiene altos niveles de pago crediticio y puede sostener un esquema así. En su visión, estabilizar la cadena cañera contribuiría a fortalecer el mercado del azúcar y proteger una actividad que sostiene empleos directos, indirectos y dinamiza la economía regional.