La confesión completa de “El Mayo” Zambada ante la Corte de Nueva York

Fue revelada la declaración íntegra de Ismael “El Mayo” Zambada García, alias El Señor del Sombrero, ante el juez Brian Cogan en la Corte Federal del Distrito Este de Brooklyn, Nueva York.

La traducción oficial de la audiencia expone con detalle los sobornos, la corrupción, la violencia y las operaciones criminales que por décadas encabezó el líder histórico del Cártel de Sinaloa.

Sobornos y corrupción

Zambada reconoció haber promovido la corrupción en México mediante pagos a policías, militares y políticos para garantizar que su organización pudiera operar con libertad.

“Desde el principio y hasta el momento de mi captura he pagado sobornos a policías, militares y políticos en México”, admitió el capo.

El sinaloense de 77 años reconoció también el daño causado por el narcotráfico en México, Estados Unidos y otros países, así como el alto costo humano de la violencia derivada de sus actividades.

Ejército privado y violencia interna

En su testimonio, Zambada detalló que llegó a contar con cientos de hombres armados encargados de su seguridad y de proteger las operaciones de narcotráfico. Estos grupos, bajo su control, se enfrentaban con organizaciones rivales.

“Di órdenes a personas a mi cargo para que mataran a otras en defensa de los intereses de mi organización, y muchos de mis miembros también fueron asesinados. Muchas personas inocentes también murieron”, reconoció.

Operaciones internacionales

El capo describió cómo su estructura criminal controlaba la logística y transporte de cocaína desde Colombia hacia México y Estados Unidos, utilizando barcos y aviones.
La droga cruzaba la frontera y se distribuía en ciudades clave del mercado estadounidense, generando cientos de millones de dólares al año.

Un testimonio histórico

Expertos coinciden en que esta confesión podría marcar un antes y un después en la historia del narcotráfico en México, al dejar documentada la dimensión de las operaciones del Cártel de Sinaloa y las complicidades que lo sostuvieron durante más de cinco décadas.