Aunque la temporada decembrina suele ser una de las más importantes para el comercio, vendedores y restauranteros del Paseo del Ángel, en el centro de Culiacán, señalaron que las ventas han sido más bajas de lo esperado, en un entorno marcado por la violencia y la preocupación económica que atraviesa la entidad.
Carlos Gustavo Navarro Ávalos, taquero con más de 45 años trabajando en la zona, explicó que el movimiento de clientes ha sido limitado y que su negocio se mantiene principalmente gracias a personas que lo han apoyado durante muchos años. Reconoció que el estrés por sostener el ingreso familiar es constante, pero confía en que la situación pueda mejorar, aunque sea poco, con el paso del tiempo.
Por su parte, Gabriel García, gerente de una cafetería del corredor, comentó que diciembre ha sido un poco mejor en comparación con meses anteriores; sin embargo, aclaró que las ventas siguen muy por debajo de lo registrado en otros años. Añadió que cuando ocurre algún hecho de inseguridad en el centro, la gente deja de acudir de inmediato, lo que afecta directamente a los negocios.
Entre semana, el Paseo del Ángel suele verse casi vacío, mientras que los fines de semana hay un poco más de movimiento, gracias a la flexibilidad de horarios. Aun así, comerciantes reconocen que muchas personas prefieren no visitar la zona por miedo, debido a antecedentes recientes como la presencia de personas armadas y el levantamiento de dos jóvenes en una camioneta.
Ante este panorama, los comerciantes apuestan por las actividades culturales que se realizan en el área para atraer visitantes y generar un ambiente más seguro y familiar. Aunque el año ha sido difícil, mantienen la esperanza de que estas acciones ayuden a recuperar la confianza de la ciudadanía y a mejorar la situación económica rumbo a 2026.