Habitantes de la comunidad de Limita de Itaje, en Culiacán, han visto sus recibos de luz dispararse de un promedio de $2,000 pesos a cobros de hasta $30,000 pesos desde el mes de enero, una situación que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha justificado argumentando que no puede ingresar a la zona por temas de inseguridad.
El argumento de la inseguridad es cuestionado por los propios habitantes, quienes reportan que, a diferencia de la CFE, personal de otras dependencias como la JAPAC sí ingresa a la comunidad para realizar sus labores de forma cotidiana.
Al respecto, Oscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), confirmó que este no es un caso aislado y que la Comisión tiene un registro de múltiples quejas por cobros excesivos por parte de la paraestatal. Criticó que la única solución ofrecida por la empresa es dar plazos para pagar, sin reconocer la posibilidad de errores en los medidores o en el sistema de cobro.
Para ilustrar el problema, mencionó otro caso extremo donde una familia con electrodomésticos mínimos recibió una factura de $64,000 pesos.
«No tienen más respuesta que decir ‘pague la mitad y la otra dentro de un mes’, ni siquiera reconocen que puede haber un error en los medidores ni nada por el estilo», lamentó Loza Ochoa.
Ante la falta de soluciones locales, el presidente de la CEDH informó que ya está gestionando una audiencia con las autoridades de la CFE en la Ciudad de México para exigirles «sensibilidad para escuchar a la gente y que puedan admitir errores que sí se pueden dar».