La tienda departamental Alamoda, considerada durante décadas como un ícono del comercio en el centro de Culiacán, cerró oficialmente sus puertas luego de más de 40 años de operación continua. El establecimiento, ubicado en la esquina de Cristóbal Colón y Domingo Rubí, formó parte de la historia urbana de la capital sinaloense, siendo punto de encuentro, compras y esparcimiento para varias generaciones.
Durante su periodo de mayor auge, en las décadas de los 80 y 90, Alamoda compartió protagonismo con otros negocios tradicionales como Farji, Rico, Diarte y McDowell. Además de su oferta de ropa y calzado, destacó por incorporar innovaciones que marcaron época, como la instalación de la primera escalera eléctrica en un comercio local, así como una cabina de fotografía instantánea que funcionaba con monedas y permitía obtener hasta siete imágenes tamaño infantil por cinco pesos.
Óscar Eduardo Sánchez Benítez, presidente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán, confirmó el cierre y recordó que Alamoda fue un negocio que “formó parte de la vida de muchos culiacanenses”. Señaló que su apertura representó un parteaguas en el comercio local, al introducir elementos poco comunes en la ciudad en ese momento. “Nos sentíamos en Nueva York con esa escalera. También trajeron la popular nieve de cono, las palomitas y la primera caseta de fotografía instantánea, donde muchas parejas acudían a tomarse fotos en un ambiente romántico”, expresó.

Sánchez Benítez explicó que Alamoda fue durante muchos años un negocio pujante, pero que, al igual que otros comercios históricos de la zona centro, enfrentó un proceso gradual de decadencia ante el cambio en los hábitos de consumo, el surgimiento de nuevos centros comerciales y la disminución de la actividad económica en el corazón de la ciudad. “Gradualmente se fue quedando sola, aislada. Las ventas fueron cayendo, como ha ocurrido en general en el centro”, agregó.
Pese al respaldo del Grupo Ley, al cual pertenece, Alamoda no logró mantenerse vigente en un entorno comercial cada vez más competitivo. Actualmente, sus vitrinas exhiben el aviso de cierre definitivo, acompañado por el anuncio de un nuevo proyecto comercial, del cual aún no se han dado a conocer detalles ni fechas.
Con este cierre, Alamoda se suma a otros establecimientos tradicionales que han cesado operaciones en los últimos años en el centro de Culiacán, como Foto Arauz, reflejando las transformaciones que atraviesa esta zona histórica de la capital sinaloense.