El presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Oscar Loza Ochoa, calificó la tragedia de los mineros en Concordia como un hecho que marca un «antes y un después» en la crisis de seguridad que atraviesa la entidad, al tiempo que confirmó el inicio de una investigación de oficio y el acompañamiento a colectivos de búsqueda en la zona.
Ante el reciente informe federal que señala una «confusión» como móvil del crimen, Loza Ochoa se mostró cauteloso y puso en duda dicha hipótesis, destacando el perfil profesional de las víctimas. «Lo de la confusión es una hipótesis. Yo no estaría asegurando que fuera la verdadera porque no eran trabajadores barreteros, eran ingenieros; no están privando de la libertad a gente que no sepan quién es», sentenció el titular de la comisión.
La CEDH informó que remitirá los expedientes de lo actuado hasta hoy a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), debido a la intervención de corporaciones federales en los trabajos de exhumación en las fosas de El Verde. Asimismo, el organismo recibió quejas por parte de colectivos de búsqueda, como el encabezado por Irma Arellanes, debido a la falta de facilidades para que las familias atestigüen los trabajos periciales a una distancia prudente.
Loza Ochoa enfatizó la gravedad de los hechos y la necesidad de transparencia total por parte de las autoridades y de la empresa involucrada para evitar especulaciones. «Debe quedar muy claro todo. El asunto es tan grave que marca un antes y un después en todo este entorno de violencia que estamos viviendo», concluyó.