En un operativo de alto impacto entre las autoridades mexicanas y estadounidenses, elementos de seguridad lograron la captura de Leobardo «N», uno de los narcotraficantes más buscados por el gobierno de Estados Unidos, quien presuntamente está vinculado con el tráfico de fentanilo hacia territorio norteamericano.
La detención se llevó a cabo después de un minucioso trabajo de inteligencia que incluyó el intercambio de información entre agencias de ambos países. Las investigaciones permitieron ubicar al sujeto en la alcaldía Tlalpan, específicamente en el Boulevard Adolfo Ruiz Cortines de la colonia Jardines de la Montaña.
Durante varios días, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Secretaría de Marina (SEMAR), con apoyo de la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), mantuvieron vigilancia discreta en la zona hasta confirmar la presencia del objetivo. Al momento de la intervención, los agentes procedieron a identificarlo plenamente antes de ejecutar la orden de captura.
Leobardo «N» era considerado por las autoridades estadounidenses como un eslabón clave en la cadena de distribución de fentanilo que ingresa a Estados Unidos desde México. Su red criminal estaba acusada de operar a ambos lados de la frontera, lo que motivó que el Departamento de Justicia de EUA ofreciera una recompensa por información que llevara a su captura.
El gobierno norteamericano había emitido una solicitud formal de extradición por múltiples cargos, entre los que destacan delincuencia organizada transnacional, tráfico internacional de drogas y violación a las leyes federales sobre armas de fuego y explosivos.
Tras su detención, al sujeto se le informaron sus derechos constitucionales y fue puesto inmediatamente a disposición del agente del Ministerio Público federal correspondiente, quien iniciará el proceso legal para determinar su situación jurídica, incluyendo el trámite de extradición.
Las autoridades mexicanas destacaron que este caso representa un ejemplo claro de los frutos que rinde la cooperación internacional en materia de seguridad, así como del compromiso del gobierno mexicano para combatir a las organizaciones criminales que operan en territorio nacional.
Analistas en seguridad consideran que esta captura podría afectar significativamente las operaciones de tráfico de opioides hacia Estados Unidos, particularmente en lo que respecta a la distribución de fentanilo, sustancia responsable de miles de muertes por sobredosis cada año en territorio norteamericano.